Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra politica de cookies.

Vous ne pouvez pas créer de nouvelle commande depuis votre pays : United States

Consejos para Degustar el Jamón Ibérico Loncheado en Sobres

Comentarios (0)

Consejos para Degustar el Jamón Ibérico Loncheado en Sobres
Seguramente hayáis oído alguna vez eso de que el jamón ibérico de bellota no sabe igual cuando lo cortas en casa que cuando lo compras ya envasado en sus respectivos sobres.

La verdad es que esto no tiene porqué ser así, puesto que si el jamón que hemos comprado ha sido cortado a mano y degustado a la temperatura idónea, el sabor y el aroma del ibérico deberían aparecer de igual manera. Sin embargo esto no siempre se cumple.

Malos hábitos para consumir el jamón ibérico ya loncheado

Como decíamos hay dos elementos importantes que difuminarán esa sensación entre el jamón ibérico que cortamos en casa del que compramos envasado: el corte y la conservación.

Corte a máquina o a mano

La forma en la que ha sido cortado el jamón ibérico de bellota que hemos comprado marcará las primeras diferencias en el paladar. Si el jamón es cortado a máquina se habrá escapado parte de la esencia que debe acompañar a cada loncha y, por tanto, la experiencia no será la misma.

En Extrem Puro Extremadura nuestro jamón de bellota 100% ibérico loncheado siempre es cortado a mano para mantener esa sensación intacta y conseguir que la intensidad en el paladar sea única.

Nuestro consejo es que procuréis fijaros en la descripción del producto que vais a comprar para elegir aquel cuyas lonchas hayan sido cortadas a mano, tal y como si lo hubieseis hecho vosotros mismos en casa.

Temperatura

El otro elemento decisivo es la temperatura de conservación y degustación del jamón ibérico. Normalmente esa temperatura idónea para degustarlo es de 24º.

Lo ideal es que permanezca en una zona fresca donde no se filtren rayos de luz, como una despensa o bodega. Aunque si no disponemos de un sitio así, lo más frecuente es que esos sobres permanezcan en el frigorífico.

¿Y qué pasa si del frigorífico lo servimos directamente al plato? Que estaremos sirviendo el jamón a una temperatura distinta a la recomendable y, por tanto, alterando sus características organolépticas.

Lo más recomendable es sacar esos sobres de jamón ibérico una media hora antes de su consumo. Abrirlos y servir las lonchas en el plato para que vayan atemperándose y aireándose del plástico que las ha tenido a cubierto.

Y en caso de un consumo instantáneo, una solución menos recomendable es introducir esos sobres sin abrir dentro de una cazuela con agua caliente durante unos segundos. Así el jamón ibérico cogerá rápidamente temperatura y jugosidad.

Por último, un mal hábito que debemos evitar a toda costa es el de congelar aquellas lonchas que nos han sobrado en el plato. La congelación hace que el jamón pierda su aroma y esencia rápidamente. Para eso lo mejor que podemos hacer es cubrirlas con papel parafinado o con un trapo de cocina, y consumirlas lo antes posible para evitar su secado u oxidación.

¡El jamón ibérico loncheado puede ser tu mejor solución!