Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra politica de cookies.

No puede realizar pedidos desde su país. United States

Platos de nuestra Gastronomía con Jamón Ibérico

Comentarios (0)

Platos de nuestra Gastronomía con Jamón Ibérico
Hoy nos metemos en terrenos culinarios para hablaros de algunos platos tradicionales de nuestra gastronomía, en los que el jamón ibérico se convierte en invitado protagonista.

Como siempre decimos, este manjar marida bien con casi cualquier producto con el que lo combinemos, pues su intenso y delicioso sabor es capaz de potenciarlo todo. Por ello, su presencia en multitud de platos de nuestra cocina es tan destacada.

Desde los guisos más tradicionales a elaboraciones mas vanguardistas de la cocina moderna, la presencia del jamón juega un papel esencial para lograr resultados únicos. Los mejores chefs del país son conscientes de sus grandes virtudes y juegan con ellas para diseñar así sus mejores elaboraciones. Dignas de estrella Michelín.

Sin embargo, en esta ocasión no queremos irnos a esos trabajos meticulosos de las altas cocinas, sino más bien a aquellos platos que nos enseñaron nuestras abuelas y que están para chuparse los dedos. Fáciles, sencillos y deliciosos.

Tres elaboraciones con jamón ibérico 

Una de sus mejores contribuciones la vemos en los guisos con verduras. Desde habas, brócoli, cardo, berza, judías, guisantes, alcachofas... En todos esos platos, el jamón ibérico es un invitado habitual como ingrediente de acompañamiento. Normalmente se añade troceado en pequeños tacos, que son salteados en la sartén y añadidos junto al elemento principal.

Otra de sus geniales apariciones la vemos a menudo en la elaboración de las deliciosas croquetas. Donde se emplea como condimento de relleno para la bechamel. Todo un clásico en la cultura gastronómica de nuestro país, y uno de los tentempiés más recurrentes que conocemos: las croquetas con jamón.

Y por último, el tercer acompañamiento, es en este caso para acompañar la trucha. A la que se le añade una loncha de jamón ibérico de bellota como relleno antes de introducirla en el horno. Allí el jamón se deshidrata y se vuelve crujiente. De tal manera que aporta una sensación que contrarresta a la suavidad de la pieza, crujiente y con un sabor intenso.

El ibérico es casi siempre una buena elección para potenciar el sabor del plato que vamos a preparar. Tanto como añadido de lujo que intensifica el sabor de la elaboración, o como elemento principal que, al mezclarse con otros alimentos, nos lleva a experiencias más intersantes y desconocidas.

Y ahora que hemos repasado estas opciones culinarias que ya todos conocemos, llega la hora de descubrir nuevas elaboraciones con jamón ibérico para innovar en nuestra cocina:

¿En qué platos utilizáis vosotros este manjar?