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El origen del Cerdo Ibérico

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El origen del Cerdo Ibérico
A orillas del Mediterráneo, en una zona boscosa, se sitúa el origen del cerdo ibérico. Los primeros pasos de una raza porcina con unas características privilegiadas, cuya génesis está en el género Sus Scrofa Mediterraneus. Variedad que habitaba el continente africano y que, por su proximidad con el suroeste español, acabó llegando a la Península.

Así, Andalucía, Extremadura, algunas zonas de las dos Castillas, y también algunas regiones portuguesas, fueron los lugares de acogida de este animal. Aquí se instalaron encontrando en las dehesas su mejor ecosistema de adaptación y en la bellota el alimento mágico con el que deleitarse.

Sin embargo, lo cierto es que el cerdo ibérico puro no tuvo el mismo valor en sus orígenes que el que tiene hoy en día. Y si para nosotros las denominaciones de origen ibérico son certificaciones de garantía, exclusividad y que implican un altísimo valor gastronómico por las cualidades y características propias de este tipo de puerco, para aquellos primeros ganaderos esas condiciones que hoy ponderamos eran, por contra, elementos infravalorados.

Y hablamos por ejemplo de la buena infiltración de grasas del cerdo ibérico, que hace de sus productos auténticos manjares para el paladar. Una particularidad que en su día era vista como un aspecto negativo para el consumo alimentario, percepción que por suerte desapareció ya en la década de los sesenta, en la que la explotación de la raza ibérica fue paulatinamente ganando peso en la cultura española hasta convertirse hoy en uno de nuestros productos insignias a nivel internacional: el jamón ibérico.

Actualmente, ese exquisito manjar proviene de las diferentes variedades del cerdo ibérico que hay repartidas por la Península. Desde la tonalidad negra del lampiño y el entrepelado, a las coloradas como el retinto, rubio andaluz, torbiscal o el manchado de Jabugo. Pero también es común ver cruces de esta raza con otras como el Large Black o el Duroc, que buscan incrementar la productividad repercutiendo en la calidad final del producto.

En Extrem Puro Extremadura apostamos por criar exclusivamente cerdos con origen cien por cien ibérico, por sus excelentes características y su reconocido valor en todo el mundo.