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Cómo presentar el plato de jamón ibérico

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Cómo presentar el plato de jamón ibérico
La primera impresión predispone, genera expectativas, degusta y valora. Por ello cuidar la presentación del plato de jamón ibérico es un factor determinante en el éxito del bocado final.

Y es que conquistar los ojos es casi tan importante como el paladar, porque una buena presentación, con el protagonismo del ibérico sobre el plato, ya nos está llevando a esa fantástica sensación que se produce al degustar el mejor jamón ibérico. Así que mejor será cuidarla con estos interesantes detalles.

Aspectos interesantes para una buena presentación

- El primer paso es elegir un plato o fuente adecuada para esa presentación. Nos interesa que el jamón ibérico sea el gran y único protagonista de la misma, así que una buena decisión es utilizar un plato blanco (sin estampados), de perfil llano y de dimensiones proporcionales, para que las lonchas de jamón destaquen y se puedan equilibrar de manera uniforme.

- Una vez tengamos decidido el plato, el segundo paso es pensar en la temperatura idónea que necesita el jamón ibérico para poder degustarlo mejor. Lo ideal es que se mantenga en temperatura ambiente, evitando que se sirva frío. Para ello hay quienes optan por calentar el plato antes de empezar a poner las lonchas de jamón sobre el, para que así éstas se fundan en el plato soltando algo de grasilla. Lo cual llama mucho al ojo.

- Con estos dos detalles claros podemos empezar a pensar en el corte del jamón ibérico. Y para ello debemos pensar en el tipo y grosor de las lonchas que queremos para que sean uniformes en el plato. La finura es esencial, pero también lo es su longitud. Lo normal en este caso es que no superen los ocho centímetros y que contengan algo de grasa exterior para una mejor conservación.

- En cuanto al emplatado tenemos algo más de libertad, aunque una de las soluciones más interesantes y recurrentes es poner las lonchas seguidas en sentido circular de fuera hacia adentro, con la grasa apuntando hacia el interior del plato (como podéis ver en la imagen).

Es importante que solo haya una capa y el jamón no se amontone para ofrecer una mejor sensación. Por otra parte, la cantidad no debería sobrepasar los 100gr por ración.

Por último, y para terminar de pulir nuestra presentación del plato de jamón ibérico, deberíamos limpiar los pequeños detalles resultantes que quedan por el plato para que no estropeen su imagen visual.

Ya sabéis que todos los elementos juegan un papel importante, pero la vista es uno de los más decisivos para degustar el jamón ibérico de bellota.