El chorizo cular ibérico, un manjar con historia.

El chorizo cular ibérico, un manjar con historia

El refranero español ya lo advierte: del cerdo se aprovechan hasta los andares. Por eso no es de extrañar que en Extrem ofrezcamos, además de el mejor jamón ibérico puro de bellota, una serie de embutidos de gran calidad.

El chorizo ibérico es un embutido curado de origen español hecho a base de carne magra de cerdo picada y adobada con especias y ajo. Su característico color rojo se lo debe al aporte del pimentón, especia traída desde América a principios del siglo XVI a la Vega de Plasencia. Sin embargo, no se tiene constancia de que esta especia fuera añadida a la mezcla del chorizo hasta finales del siglo XVI, llegando Quevedo a referirse décadas antes al “chorizo negro”.

La tripa en la que se introduce nuestro chorizo cular ibérico Extrem Premium procede del intestino grueso del cerdo. Para lograr el sabor único y delicioso de nuestro chorizo se realiza una selección exhaustiva de los mejores magros del cerdo, que se mezclan en la proporción justa con las especias y el pimentón de la Vera de primera molienda.

Sin embargo, su origen es primitivo y se une a la matanza del cerdo, un ritual que trasciende del mero hecho de preparar y proporcionar alimento para convertirse en un encuentro social intergeneracional. Los embutidos cuentan con una gran antigüedad, llegando incluso Homero, en el siglo IX, a hacer referencia a la morcilla en “La Ilíada”.

Las fases para crear un chorizo ibérico de calidad suprema como el que elaboramos en Extrem son:

1.     Selección exhaustiva y picado del mejor magro de cerdo ibérico. 

2.     Mezclado y amasado de la carne con las especias.

3.     Reposo y maceración durante una jornada.

4.     Embutido de la masa en la tripa cular del cerdo.

5.     Curación de la pieza durante 3-4 meses en nuestras bodegas naturales de Montánchez.

El chorizo cular ibérico Extrem Premium destaca por su sabor redondo con toques de pimentón, un aroma persistente y penetrante y porque sus leves infiltraciones de grasa hacen que se convierta en una delicia absoluta en el paladar.